FRANCISCO MACIÁ Y LLUSA

                                                                       FRANCISCO MACIÁ Y LLUSA
"LOS DERECHOS DEL PUEBLO CATALÁN
NO PRESCRIBIRÁN JAMÁS" 



Francesc Macià y Llussà nació en Vilanova y la Geltrú el 21 de octubre de 1859 y murió en Barcelona el 25 de diciembre de 1933, siendo Presidente de la Generalidad de Cataluña .
Francesc Macià y Llussà nació en Vilanova y la Geltrú hijo de Juan Macià y Artigas y de María Llussà y Segarra. En un tiempo acomodadas, llegaron a tener negocio propio, aunque sus inicios fueron muy modestos. 

De familia numerosa, formada por seis chicos y una chica, Macià fue el tercer hijo y por tanto, siguiendo la tradición catalana, no fue el heredero.

La aptitud para los estudios, su temple personal, las precarias condiciones familiares por la muerte prematura de su padre (a los 47 años) y el prestigio que entonces tenía el estamento militar, llevaron al joven Macià en la carrera militar.

La industria catalana se encontraba en un momento de prosperidad y el comercio con las colonias españolas era importante. Vilanova era una ciudad industrializada donde abundaba el dinero, gracias, principalmente, a la exportación de tejidos (terciopelos, hilo y algodón) en la isla de Cuba.
Desde su playa embarcaban los productos procedentes de los viñedos del Penedès destinados al comercio. Vilanova hervía de actividades, de sociedades e instituciones culturales, todas ellas encabezadas por la burguesía liberal.

Las colonias españolas eran un elemento vital de la vida vilanovina, por lo que también se importaron de Cuba influencias y tradiciones, como el estilo de las nuevas casas o el mismo carnaval, tan definitorio de la capital del Garraf. Estas razones ayudan a explicar por qué la gente se identificaba con los militares españoles, ya que el Ejército, sus tropas, defendían el imperio colonial que hacía posible esta prosperidad.

Francesc Macià entró a los 17 años en la Academia Militar de Guadalajara, donde estudió hasta 1880. Con 21 años, completó la formación en Madrid y Barcelona, ​​donde obtuvo el grado de teniente telegrafista en la sección de palomas mensajeras.Los veintitrés tres años fue enviado a Cádiz. Al cabo de dos años, Macià retornaba como Jefe de la Comandancia de Ingenieros de Lleida. Macià era un militar de carrera, con todo lo que ello significaba de valores, actitudes y compromiso con el Ejército de España. Tuvo el rango de teniente-coronel del ejército español.

Del mar, tierra adentro

En Lleida, Francesc Macià contrajo matrimonio con Eugenia Lamarca 1887. Tuvo relación constante con la gente del país, desde los alcaldes y propietarios hasta los literatos y agricultores.
Este contacto hizo que Macià ame la catalanidad. Ascendió a Teniente Coronel.  Allà trabajó en dos proyectos relevantes: el ferrocarril de la Noguera Pallaresa y el Canal de Aragón y Cataluña. Este último se consiguió gracias a la propuesta que el mismo Francesc Macià hizo al rey Alfonso XIII. El éxito de estas gestiones supuso para muchos agricultores convertir las tierras de secano en tierras de regadío. Por esta razón en Francesc Macià fue elegido presidente de los Regantes Catalanes.
Macià empieza  a ser sensible a las dificultades que tenía la población para expresar sus demandas como trabajadores y sus sentimientos más propios de catalanidad.

    “Hechos del Cu-cut!”, La revuelta individual

En noviembre de 1905, el semanario satírico Cu-Cut! publicó una caricatura del dibujante Junceda, que el Ejército consideró ofensiva. En respuesta, el día 25, oficiales del ejército español, en connivencia con altos mandos militares y civiles, destruyeron la imprenta y la redacción, así como la del diario “La Voz de Cataluña”, baluartes del catalanismo militante. Era una acción violenta de consecuencias imprevisibles.

Por una parte, el prestigio del ejército había quedado tocado de muerte después de la pérdida vergonzante de las colonias españolas en el llamado “desastre de 1898”. Por el otro, con la rotunda victoria electoral municipal de la Liga Regionalista de Cataluña en las elecciones del 12 de noviembre de 1905, se afirmaba el catalanismo creciente. Después de la acción del Cu-cut! los militares pidieron la adhesión personal de los jefes de las guarniciones de todo el Estado.

Francesc Macià, Teniente Coronel de Ingenieros en la Comandancia de Lleida, se negó a apoyar una acción tan decididamente anticatalana y lo calificó públicamente de “hechos salvajes de indisciplina”.
A partir de ese momento, adquirió un perfil propio, nítido y destacado en la vida política de Cataluña y España.

Las consecuencias políticas más inmediatas de estos hechos, fueron el decreto de suspensión de las garantías constitucionales en Barcelona, ​​en diciembre de 1905, y la Ley de Jurisdicciones del año siguiente, con la que se pretendía que toda ofensa de palabra o escrito a el ejército, a la patria, o a sus símbolos fueran juzgados en consejo de guerra. Esta Ley supondría “de facto” que el poder civil quedaba sometido al poder del ejército, hecho reiteradamente denunciado por todos los demócratas. Era la potenciación permanente del intervencionismo militar en la vida política del Estado. Semilla que en futuro llevaría terribles y dramáticos resultados.
                              La Solidaritat Catalana

La Ley de Jurisdicciones fue aprobada por el Congreso y el Senado con los votos en contra de los regionalistas y los republicanos. La soberanía del poder civil con esta ley desaparecía. Ante esta ofensiva, las fuerzas políticas catalanas, a excepción de los lerrouxistas, se reunieron en un movimiento llamado Solidaridad Catalana. Participaron regionalistas, federales, republicanos, nacionalistas y carlistas. El programa de Solidaridad Catalana, redactado por Enric Prat de la Riba, se presentó el 14 de abril de 1906. Pedía la derogación de la Ley de Jurisdicciones, así como la descentralización del Estado en favor de las “regiones”. El movilizador más destacado fue en Cambó. La amalgama de sensibilidades políticas de los diferentes partidos que formaron Solidaritat Catalana les llevaron a confeccionar un programa de mínimos que todos pudieran suscribir. Dejaba de lado los problemas sociales que Cataluña tenía planteados y que dieron lugar en 1909 en la Semana Trágica. 

En agosto de 1907, paralelamente a la presentación de Solidaritat Catalana en el Parlament, en Barcelona nacía Solidaridad Obrera. Este antagonismo entre unos y los otros fue explotado premeditadamente por los partidos de obediencia española, mayoritariamente los lerrouxistas, que pretendían enfrentar los trabajadores por su lugar de origen para así, alejarlos de la catalanidad. Francesc Macià reunía en su persona dos elementos: una fuerte catalanidad y una profunda sensibilidad social. Los dos polos que hasta el momento se habían entendido como antagónicos por los partidos representados en el Parlamento, fueron el eje vertebrador de la vida política de Macià. La actuación de Francesc Macià sacudió todo el país.

El “caso Macià”. El hombre puro
En las elecciones de 1906, Francesc Macià se presentó como canditat de Solidaridad Catalana por las Borges Blanques, pueblo natal de sus padres, y también para Barcelona, ​​ya que resultó ser el hombre de consenso en un momento de máxima crispación política. Era el único candidato que se presentaba por dos actos.
El Ejército lo consideró una indignidad. Le pidieron que reconsiderara su decisión o se le aplicaría un tribunal de honor para expulsarlo.Decían que ser militar era incompatible con ocupar o ejercer cargos políticos, a pesar de que en las dos cámaras había Diputados y Senadores militares.

El Teniente Coronel Macià Macià no lo pensó y se negó a presentarse por el Partido Conservador liderado por Antonio Maura, del que su suegro Agapito Lamarca era el delegado en Lleida. Entonces fue trasladado a Santoña, Santander, el 1 de abril de 1906, como director de obras del Castillo-penal del Dueso. Se puede considerar su primer “exilio”. Vista del penal de El Dueso.
La prensa se hizo eco ampliamente del asunto Macià, que no pudo participar en la campaña electoral. Los catalanes comenzaron a sentir curiosidad por aquel hombre audaz, puro y noble, en quien muchos ya se empezaban a sentir identificados.

El Macià internacional (I), corresponsal de guerra

El 17 de noviembre de 1916, Francesc Macià inició un viaje como corresponsal de guerra para el diario “La Publicidad”, que le supuso un conocimiento directo de la situación militar y política internacional y le permitió al mismo tiempo el conocimiento de personas, civiles y militares, de relevancia en el ámbito europeo. el año 1918, como culminación de la obra de la Mancomunidad, se presentaba en Madrid un proyecto de Estatuto de Autonomía de Cataluña, que fue rechazado. En cambio, en Europa, al terminar la Primera Guerra Mundial, Irlanda se independiza  de Gran Bretaña y nace una multitud de países como consecuencia de la disgregación del Imperio Austro-Húngaro.
En este contexto, en el año 1919 Francesc Macià fundó la Federación Democrática Nacionalista. Su objetivo era una República Catalana, con un ideario radical tanto a nivel nacional como en política social.

Los años 1920-21 fueron los años del Sindicato Libre, los atentados personales, de “la ley de fugas”, los asesinatos y de guerra social.Entre las víctimas hubo personajes destacados de la escena política como el abogado y catalanista republicano Francesc Layret o Eduardo Dato, último presidente del Consejo de Ministros Español.
La situación política española también se vio gravemente afectada por el desastre militar en Marruecos. A pesar de todo, la Liga Regionalista entró a formar parte de los gobierno español y Francesc Cambó, que había sido el alma de Solidaritat Catalana, ocupaba la cartera de ministro de finanzas.
Francesc Macià criticó duramente los regionalistas tratándolos de desleales. Afirmaba que para llegar al poder habían desterrado sus idearios nacionales. Macià, el hombre honesto, puro y noble tenía entonces 63 años. Se le empezaba a llamar al Abuelo.
Carta de Macià dándose de baja de la Liga Regionalista Macià en Bando (Provenza) con sus nietos, en 1924.

El desastre militar de 1921 en Marruecos, que había costado miles de vidas de soldados, provocó una dura discusión en el Congreso de los Diputados de España. La demanda de responsabilidades llegaba hasta el rey Alfonso XIII.

El 13 de septiembre de 1923, desde Barcelona, ​​el golpe de estado del General Primo de Rivera instauró una dictadura militar con un apoyo vergonzoso  de la Liga Regionalista. A partir de ese momento, la Dictadura fue anulando sistemáticamente toda la obra de la Mancomunidad y comenzó a perseguir la lengua, la cultura, los símbolos y personas significadas por su catalanismo.

Macià llegó a Perpiñán a mediados de octubre. Creía que en el exilio tendría más libertad para fortalecer la obra de la libertad de Cataluña. Ante las acciones del catalanismo más moderado de Acción Catalana en la Sociedad de Naciones, él trabajó para hacer un frente único contra la Dictadura y planeó una acción sin precedentes: la invasión de Cataluña desde el Estado francés. Necesitaba apoyo económico para organizar una sólida infraestructura: compra de armas y municiones, apertura de oficinas, viajes, etc … Y voluntarios dispuestos a la lucha.
Con este objetivo, creó el “Comité de Acción Libre Alianza”, que reunía personas de diversas formaciones políticas: Estado Catalán, anarcosindicalistas de la CNT, comunistas, nacionalistas, vascos …Contactó con todos los centros catalanes de América, de los cuales obtuvo importantes ayudas económicas. En cambio, su viaje a Moscú (octubre-noviembre de 1925), a pesar de haber sido introducido por Andreu Nin a la Internacional Comunista, no recibió ninguna respuesta.

                                    Prats de Molló

El 30 de octubre de 1926 salió de París una primera expedición de hombres para invadir Cataluña. Durante los tres días siguientes, otros grupos armados salieron de diferentes lugares del Estado francés. Debían encontrarse en Prats de Molló (Vallespir) y de allí pasar la frontera española para llegar hasta Olot (Garrotxa), donde supuestamente se les unirían otros catalanes desde el propio territorio. Macià, sin embargo, no contaba con suficiente hombres y tuvo que recurrir a exiliados italianos en Francia que habían huido de Mussolini. Entre ellos había Ricciotti Garibaldi, descendiente de Giuseppe Garibaldi, el gran mito de la unificación italiana, el cual resultó ser un agente secreto de Mussolini. El espía denunció a la policía francesa todos los movimientos de los catalanes, con Macià al frente. Los expedicionarios fueron detenidos en Prats de Molló el día 4 de noviembre de 1926.
Algunos fueron expulsados ​​de Francia, la mayoría se. Instalaron en Bélgica
                           Prats de Molló, el juicio
Los que fueron considerados jefes de la invasión frustrada de Prats de Molló, en total diecisiete imputados, fueron juzgados. Francesc Macià fue encarcelado en la Santé, en París, donde pasó dos meses.Cabe decir que les fueron aplicadas penas muy leves, gracias a la intervención del abogado defensor Henri Torres.
Pese a la derrota, el proceso situó Cataluña en el primer plano de la opinión pública mundial. Macià tenía entonces 67 años. Durante el juicio, varios dibujantes hicieron caricaturas a Macià.


Exilio en Bélgica y viajes

Después de la expulsión de Francia por el juicio de los hechos de Prats de Molló, en agosto de 1927, Macià y sus más directos colaboradores reciben la hospitalidad, ropa y alimentos de Bruselas. Esta cálida acogida debe mucho a Jaime Mir, un catalán afincado en Bruselas, condecorado por el gobierno belga por su valerosa actuación en la guerra del 1914-1918.
En Bélgica, Francesc Macià permaneció hasta mediados de noviembre.Hizo un breve periodo de reflexión política y de descanso de salud, ya que la había afectado la humedad durante el encarcelamiento en la Santé.

Entonces Macià tenía 68 años largos. Es en Bélgica donde toma la decisión de hacer el viaje a América para fortalecer los lazos con los “únicos que ha ayudado positivamente y moralmente nuestro alzamiento no exitoso”. Al cabo de poco más de un año por tierras americanas el país que lo acoge de nuevo es Bélgica Noviembre 1928), ya que no obtuvo permiso de residència ni en Suiza, ni en Francia.

Empezó entonces un período intenso de viajes de Francesc Macià en todas partes de América, junto con el poeta Ventura Gassol, que le hacía de secretario. Fueron a Chile, Argentina, Uruguay, Nueva York y al terminar regresaron a Bruselas. Su imagen iba agrandando cada vez más en el imaginario colectivo del pueblo de Cataluña.
Estos viajes siempre se hicieron con el apoyo de los centros catalanes, que no sólo aportaron toda la infraestructura necesaria sino que fueron heraldos de la buena nueva catalana partes donde fuese Francesc Macià.
Macia llegó a Uruguay, los primeros días del 1928. Entró clandestinamente en la Argentina y, después de un proceso judicial, residió siete meses; allí recorrió los centros catalanes de Buenos Aires, Rosario, Córdoba, La Plata y Mendoza. Las dificultades de admisión magnificar su presencia pública y sirvieron de campaña de propaganda inesperada. La llegada en todas partes fue seguida de gran expectación.
Se discutió sobre la situación de Cataluña, se exaltan los espíritus y los términos identitarios, se denunció el intento de represión español más allá de sus fronteras, la organización de actos patrióticos sirvieron de agitación de los corazones y de difusión de la causa catalana.

Macià, después de una breve estancia repleta de reuniones y contactos en Chile, llegó a Cuba en agosto de 1928. El entusiasmo se extendió por todos los centros catalanes de la isla, allí tuvo tiempo de presidir la Asamblea Constituyente del Separatismo Catalán que aprobó la constitución de una futura República Catalana (septiembre-octubre de 1928).
La definición política de esta Cataluña se reflejó en los 212 artículos de una “Constitución Provisional de la República Catalana”, conjunto legislativo voluntarista aprobado el 2 de octubre de 1928 en La Habana por la Asamblea del Partido revolucionario Separatista Catalán, formado por los catalanes residentes en Cuba desde hacía años.

Retorno a Cataluña
El 25 de septiembre de 1930 Francesc Macià volvió a Cataluña sin autorización. Eran los tiempos de la “Dicta-blanda” del General Berenguer.
Macià no fue detenido, pero lo expulsaron de nuevo hacia Francia, lo que fue vista como una manifestación de debilidad gubernamental que alentó el pueblo de Cataluña. Continuó los contactos con la más diversa oposición política y militar, la idea del retorno a Cataluña se fortaleció ante la evidente crisis de la Dictadura, siguiendo los contactos con los republicanos nacionales que gestaban la formación de un partido republicano catalán.
La ciudadanía se preparaba para las elecciones.
Macià volvió definitivamente en Cataluña el 22 de febrero de 1931, ahora ya con todos los permisos.

La República catalana

Con la convocatoria de elecciones municipales para el 12 de abril se reanudó la vida democrática en Cataluña. Durante la mañana del día 14 comenzaron a confirmarse las noticias del triunfo de ERC en Cataluña y de las izquierdas en el Estado Español.

Este hecho llevó a la inesperada proclama de Lluís Companys de la República.
Poco después Macià se dirigió también al Ayuntamiento a eso de las dos y entre un montón de gente que quiso felicitarle y gritos de vivas, hacia un cuarto para las 3pm tres proclamó la República Catalana, después atravesó la Plaza y en medio del entusiasmo de la gente en el Palau de la Generalitat, después de un tanteo dialogado breve con el presidente,se dio la...  

Proclamación de la República Catalana, como Estado integrante de una Federación de Repúblicas Ibéricas.

La extensión de la noticia desbordaba alegría en las calles. En primavera ial’esclat de la naturaleza se añadía un elemento nuevo que no paró de decirse entonces, aun sin costar una gota de sangre! En la capital del Estado, horas después, se instauraba un gobierno provisional de la República, que obligaba a revisar la proclamación catalana.

El 17 de abril de 1931, el Gobierno provisional republicano arbitrar con las autoridades catalanas una fórmula de gobierno que recuperaba y adoptaba el nombre de la Institución para la que el Principado había gobernado desde 1359, año en que Berenguer de Cruïlles la presidió, hasta 1714, que fue abolida después del 11 de Septiembre. Se restauraba la Generalidad de Cataluña.
Francesc Macià se convirtió en el primer presidente de la historia de la Generalidad elegido a través de unas elecciones democráticas.

La votación popular de un censo de 792.574 personas, recogió 593.691 votos favorables y 3.171 de contrarios.
La abstención fue de un 38 por ciento. Entonces las mujeres no tenían derecho de voto, pero en Barcelona se recogieron 146.444 firmas femeninas a favor del estatuto y 235.467 en el resto de las comarcas del país. Francesc Macià, acompañado de destacados políticos catalanes, llevó como Presidente de la Generalidad de Cataluña el proyecto de Estatuto en las Cortes con mano extendida y declarada alto.
El 9 de septiembre de 1932, el Estatuto de Autonomía fue aprobado.
Votaron a favor socialistas, radicales, radical-socialistas, federales, componentes de la minoría vasco-navarras, los galleguistas y la minoría catalana.
La entrega definitiva del estatuto se hizo de forma deliberadamente simbólica el 15 de septiembre en San Sebastián. Posteriormente el Presidente del gobierno español el vino a ofrecer a Cataluña. Una idea había sido capital en la conciencia social de la época, Cataluña había obtenido el autogobierno sin derramar una gota de sangre. De la mano del Abuelo, Cataluña se ‘encaminaba hacia unos caminos de modernidad, justicia e igualdad.

Muerte de Francesc Macià
Francesc Macià murió el día de Navidad de 1933.www.wikipedia.org
              !HONOR, A QUIEN HONOR MERECE!

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