LUIS APARICIO ORTEGA

                                                    LUIS APARICIO ORTEGA
"EL GRANDE"


Nació en la ciudad de Maracaibo, Estado Zulia, Estados Unidos de Venezuela, el 11 de marzo de 1910. Fueron sus padres: Adelina Ortega de Aparicio y Leonidas Aparicio

Comienza en el béisbol alrededor de 1924, pero para 1928, comienza a jugar entre los mejores de la ciudad.

En 1929, Ernesto junto a varios jugadores del club Atlético BBC, con el cual militaban, fundan el club Los Muchachos, que posteriormente le ponen el nombre de Gavilanes, el que sería el estandarte de la familia.

Gavilanes se convirtió rápidamente en uno de los equipos más competitivos de la región, y varios de sus jugadores comenzaron a tomar experiencia al enfrentarse a grandes estrellas cubanas, puertorriqueñas y norteamericanas que reforzaban a los distintos equipos profesionales en Venezuela. Quizás, este intercambio cultural y de conocimientos del juego, le inspiró las insipientes nociones del juego de los Aparicio. 

Su debut en Grandes Ligas fue el 17 de abril de 1956, con los Medias Blancas de Chicago, temporada en la cual recibió el premio Novato del Año de la Liga Americana. Jugó con Chicago hasta 1963, cuando fue cambiado al equipo Baltimore Orioles, donde jugó hasta 1967. Al finalizar dicha temporada, Aparicio regresa a los White Sox donde jugó entre 1968 y 1970. Fue cambiado entonces a los Boston Red Sox, donde jugó desde 1971 hasta su retiro en 1973.

En 1931, los hermanos Aparicio son contratados por el equipo Lucana BBC en Caracas. Luis jugaba como jardinero central y Ernesto lo hacía como campo corto. El legendario manager-jugador Cubano Silvino Ruiz toma la decisión de cambiarlos de posición, a Ernesto a la segunda base, y a Luis al campo corto. Desde ese momento comenzó la leyenda de “El Grande”, bautizado así en 1935, por el Semanario Zuliano “Quijote”.

Verde relata algunas de las jugadas que lo inmortalizaron: “1932, Estadio Belén en Maracaibo, Gavilanes vs. Pastora, noveno inning. Cerrando Pastora, 2 outs y bateando “El Toto” Antonio Pozo produce rolling violento por el short y la bola hace un bote alto hacia su derecha, Luis Aparicio fildea a mano limpia y dispara hacia la primera base para el tercer out”.

El autor recuerda que al día siguiente los apostadores en la ciudad discutían que la jugada no valía porque había sido atrapada con la mano limpia y no con el guante. Los fanáticos del Pastora apostaban a que Aparicio cometería un error en el juego, y alegaban que la jugada de la mano limpia lo era. Obviamente terminaron desilusionados.

Una de las jugadas que le caracterizaba, según el autor  Verde, era cuando se producía un batazo rodado violento entre el campo corto y la tercera base. Este Luis iba en busca de la bola y al atraparla, con el guante de revés, lanzaba hacia la primera base y no frenaba su impulso, terminando en la zona de foul de la tercera. 

Sobre esto dijo Aparicio: “A mí me enseñó Silvino Ruiz a jugar con las diagonales del cuadro y sabiendo donde está la tercera, me es fácil calcular donde está la primera”.

Aparicio deleitó con sus jugadas a la fanaticada del Zulia durante casi 22 años como pelotero activo en la Liga Central de Caracas y la Ligas del Zulia. Tras su retiro pasó 16 años dedicado a la enseñanza del béisbol como coach y manager, hasta su muerte, ocurrida en Maracaibo, el 01 de diciembre de 1971.

Su hermano Ernesto recuerda en la Obra de Verde, que Luis recibió ovaciones y los mejores comentarios en todos los terrenos que pisó en Venezuela, Cuba, República Dominicana y Puerto Rico. De hecho, Lázaro Salazar, le extendió una propuesta para firmar con el legendario club Almendares en Cuba, la cual rechazó, pues según él eran años de guerras en el mundo, y quería quedarse cerca de su familia.

Los hermanos Aparicio dedicaron su vida al desarrollo del béisbol en el más alto nivel, y todo su fervor, disciplina e intelecto del juego fue transmitido a Luisito hijoRecibió gran cantidad de reconocimientos durante su carrera, incluyendo su participación en 10 juegos de las estrellas (tres de ellos a doble cartelera) y nueve Guantes de Oro. Luis Aparicio fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol en 1984, siendo hasta ahora el único venezolano en alcanzar este logro.
En Maracaibo se festeja el 11 de noviembre como el día de Luis Aparicio, en referencia al número 11 de su uniforme, siendo particularmente significativo el homenaje brindado por la comunidad de esa ciudad el 11 de noviembre de 2011 (11-11-11).
 Fuente:wikipedia.org

                 
                  ¡HONOR, A QUIEN HONOR MERECE!


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