CACIQUE MANAURE







CACIQUE MANAURE

Cacique que al comienzo del siglo XVI, habitó en la región de Coro, República Bolivariana de Venezuela. Detentaba un importante cacicazgo, quizá el único constituido así en Venezuela. Además del poder político también reunía poderes religiosos que lo hacían aun más respetado por su pueblo; era un hombre valiente, pero con mucha prudencia, pareciera que sus aprendizajes en estas lides los había adquirido muy al estilo europeo. 

Según noticias aportadas por cronistas e historiadores del siglo XVI, en sus recorridos Manaure era transportado en hamaca o en andas cargadas por sirvientes. Vivía en un poblado grande llamado Todariquiba situado en las cercanías de la actual Sabaneta a orillas del río Mitare, de donde se trasladó a Coro a partir de su fundación, razón por la cual aquel recibió el nombre de Pueblo Viejo.

Manaure;entró en contacto con los españoles hacia 1522-1523 por medio de dos caciques vasallos, Baracuyra y Baltasar, quienes visitaron a Gonzalo de Sevilla, agente de Ampíes en Aruba. Por medio de sus emisarios, Manaure estableció una alianza con Ampíes y al macharse Sevilla para Santo Domingo en 1524, ambos caciques Baracuyra y Baltasar, le acompañaron.

Debido a que esas costas de Tierra Firme eran el punto de llegada de traficantes de esclavos y aventureros Ampíes tuvo que sufrir en carne propia esas visitas. En 1525, fueron llevados presos a Santo Domingo más de 150 indígenas para ser vendidos como esclavos; entre ellos iban varios familiares de Manaure. Ampíes y Sevilla lograron rescatar a algunos de ellos. Al devolverlos a Coro, acto que los llevó a sellar la alianza entre ambos caudillos.

En 1531, después del regreso de Ambrosio Alfinger de su primera salida tierra adentro, Manaure fue encarcelado por haber reclamado unas canoas suyas apropiadas por los alemanes. Una vez liberado se refugió cerca de Coro, en busca de seguridad para él y sus familiares. Hacia 1532 se había retirado con su gente a unas 50 ó 60 leguas (250-300 Km) tierra adentro.

Una leyenda del siglo XVII reseñada por Pedro Manuel Arcaya dice que este viaje lo realizó Manaure hasta una laguna situada cerca del río Meta con el fin de lanzar allí objetos de oro que tenía en cantidades el cacique. 

Según esta misma leyenda las calzadas prehispánicas de Barinas, anteriores a estos hechos, habrían sido construidas por los Caquetíos para facilitar el paso del cacique Manaure;y su comitiva por las llanuras inundadas. 

Murió en 1549., y fue enterrado junto a sus tesoros.

MÉDANOS DE CORO:
Los médanos de Coro, ubicados al norte de dicha ciudad, son uno de los atractivos turísticos más importantes del estado Falcón y una de las bellezas naturales más asombrosas de Venezuela. Los científicos explican que la formación estas montañas de arena, se debe a una combinación de las corrientes marinas y los vientos alisios. En tal sentido, las corrientes marinas arrastran gran cantidad de arena que las olas depositan en las playa. Luego cuando se secan, pierden la cohesión y el peso que les proporciona el agua; por su parte los vientos alisios las empujan y arrastran constantemente tierra adentro.
Es una historia conocida en el estado Falcón, que en la noche se pueden escuchar lamentos en los médanos de Coro. De acuerdo con la tradición popular, los mismos no son más que los espíritus de los indios caquetíos del cacique Manaure, los cuales vagan sin descanso en los brazos del viento, después haber sido traicionados y martirizados por los conquistadores españoles. Manaure, era el jefe político, militar y religioso de la gran nación caquetía,  y de acuerdo con la leyenda, su poder mágico era tal, que le obedecían los truenos, rayos y la lluvia. Asimismo, a él se sometían y pagaban tributo los otros caciques y jefes menores. Su juicio era inapelable y su rango tan excelso y solemne que viajaba transportado por sus servidores en una hamaca, ya que sus pies nunca debían tocar el suelo. No obstante, el gran poder con el que contaba Manaure, gobernaba con extraordinaria bondad y justicia a su pueblo.
Cuando llegaron los conquistadores españoles, Manaure quiso evitar que su nación caquetía fuera esclavizada y destruida. Para esto buscó la protección de Juan de Ampíes, un conquistador bondadoso y noble, que acababa de fundar la ciudad de Santa Ana de Coro en 1527. El resultado fue que Manaure y Ampíes se hicieron amigos y pactaron la paz, con el objeto de que sobre las tierras de Coro, germinara una nueva raza procedente de la mezcla de la sangre indígena y europea. 
No obstante, la ilusión de hermandad que pretendían Ampíes y Manaure no duró mucho, ya que, en los años iniciales de la conquista de América por parte de la corona española, el rey Carlos I, ante las enormes deudas que había contraído con los Welzares, banqueros alemanes, decidió cederles la administración y conquista de la recién fundada Provincia de Venezuela.
Con la llegada de las nuevas autoridades Ampíes tuvo que retirarse a la isla de Curazao. Lo primero que hicieron los alemanes al llegar a territorio venezolano, fue desconocer el pacto de hermandad entre Ampíes y Manaure, comenzando a apresar y esclavizar a los indígenas. 
La reacción de Manaure fue la de retirarse a las montañas, mientras los caquetíos se dispersaban mezclándose según la leyenda con el alma de los médanos que vagan sin rumbo, quejándose hasta el día de hoy en los labios del viento que empuja las arenas.

FUENTE:WWW.VENEZUELATUYA.COM


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